El Rev. Juan Pichardo es Recordado por Su Vida de Fe, Liderazgo y Misión en la República Dominicana

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La familia de la Alianza Cristiana y Misionera en la República Dominicana recuerda al Rev. Juan Pichardo, pastor, fundador de iglesias y expresidente nacional, cuyo ministerio formó a generaciones de líderes e impulsó el evangelio en su país y en el extranjero.
Durante más de seis décadas, el Rev. Juan Pichardo dedicó su vida a proclamar el evangelio, fortalecer la iglesia y preparar líderes que continuarían la obra mucho después de él. Su ministerio trascendió las fronteras de la República Dominicana, dejando una huella imborrable en iglesias, pastores y comunidades de toda la región. El 30 de abril de 2026, a los 95 años, partió a la presencia del Señor, dejando un legado que sigue inspirando a una nueva generación a cumplir la Gran Comisión.
El Rev. Pichardo, nacido el 18 de diciembre de 1930, conoció a Cristo cuando aún era un joven vendedor. Su encuentro con el Salvador transformó su vida y lo impulsó a dedicarse al servicio de los demás. Su familia apoyó su vocación desde el principio, y junto a su esposa criaron a diez hijos, muchos de los cuales continúan sirviendo en el ministerio hoy en día.
Su ministerio pastoral comenzó oficialmente en 1970. Sirvió como pastor de la Iglesia Buen Pastor durante más de 45 años, fundando también varias iglesias en toda la República Dominicana. Quienes lo conocieron recuerdan no solo su compromiso con la predicación del evangelio, sino también su carácter afable, su bondad y su sincera preocupación por los demás. Constantemente animaba a los creyentes a permanecer fieles a la misión de Cristo y a vivir en unidad como el cuerpo de Cristo.
El Rev. Pichardo fue uno de los fundadores de la Alianza Cristiana y Misionera (ACyM) en la República Dominicana, contribuyendo a la creación de una fundación que continúa sirviendo a iglesias en todo el país. De 1992 a 1997, se desempeñó como presidente nacional, dedicando gran parte de su energía al desarrollo de líderes. Muchos de los jóvenes a quienes guió son ahora pastores y líderes ministeriales que siguen sirviendo en todo el país.
Su visión trascendía las fronteras nacionales. En varias ocasiones, viajó con otros líderes a Cuba, donde ayudaron a fundar iglesias y a fortalecer el creciente ministerio en ese país. También participó en encuentros e iniciativas con la familia global de la Alianza, fomentando siempre la cooperación para cumplir el mandato de Cristo de hacer discípulos de todas las naciones.
El Rev. Enrique Rosa, presidente nacional de la ACyM en la República Dominicana, recuerda al Rev. Pichardo como uno de los hombres que contribuyeron a forjar su vida y ministerio. Habiéndolo conocido desde la infancia gracias a una estrecha amistad entre sus familias, Rosa recuerda que el Rev. Pichardo lo trató “como a uno de sus propios hijos”. Reflexionando sobre su influencia, afirma: “Soy fruto de ese liderazgo”. Rosa también lo describió como un hombre entregado a la predicación, la oración y la Gran Comisión, quien sirvió fielmente en diversos puestos de liderazgo y trabajó incansablemente para fortalecer a los líderes de la iglesia. Añadió que al Rev. Pichardo le encantaba cantar himnos porque creía que “los himnos transmiten el mensaje”, una convicción que reflejaba su pasión de toda la vida por proclamar el evangelio.
A lo largo de su ministerio, el Rev. Pichardo hizo hincapié en dos temas: la Gran Comisión y la unidad de la iglesia. Anhelaba que todas las personas escucharan el mensaje de salvación, y en sus últimos años continuó sirviendo, aconsejando y animando a los líderes nacionales. Antes de que el Señor lo llamara a su presencia, expresó repetidamente un deseo: que la iglesia nacional permaneciera unida.
El Rev. Pichardo falleció en paz en su casa tras una enfermedad respiratoria propia de la edad avanzada. Su velatorio y funeral se llevaron a cabo el 30 de abril en la Funeraria Memorial de Santo Domingo, seguido de su sepelio en el Cementerio Memorial. Líderes de la Alianza nacional, pastores de todo el país, representantes de otras organizaciones cristianas, familiares y numerosos amigos se reunieron para honrar a un hombre cuya vida influyó en incontables personas. Posteriormente, se celebró un servicio conmemorativo para recordar el legado que deja.
Su fallecimiento ha sido profundamente sentido en toda la comunidad cristiana de la República Dominicana. Si bien muchos lamentan la pérdida de un pastor y líder respetado, también agradecen una vida dedicada a guiar a otros hacia Cristo. Su ministerio perdura a través de su familia, los líderes que discipuló, las iglesias que ayudó a fundar y los numerosos creyentes que respondieron al llamado de Dios gracias a su ejemplo.
Al recordar al Rev. Juan Pichardo, la familia de la Alianza también recuerda la oración que guió su ministerio: que la iglesia permaneciera unida mientras lleva el evangelio a quienes aún no lo han escuchado. Su vida es un testimonio de que la fidelidad, la humildad y la perseverancia pueden influir en generaciones para el Reino de Dios.
Les invitamos a unírsenos en oración por su familia, pidiéndole al Señor que los fortalezca con su paz y que preserve la unidad que el Rev. Pichardo valoró a lo largo de su vida y ministerio.