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Conoce a Armando Duardo, el Nuevo Presidente de la Alianza de Cuba

agosto 12, 2026

Desde una comunidad rural en Sancti Spíritus hasta el liderazgo de la Alianza nacional, la trayectoria del Rev. Armando Duardo ha estado marcada por una serie de vocaciones: a la fe, al ministerio, a la plantación de iglesias, al liderazgo y, ahora, al servicio nacional.

El 21 de marzo de 1999, Armando Emiliano Duardo Amat tomó una decisión que cambió el rumbo de su vida. En una comunidad cubana influenciada por el espiritualismo de raíces africanas y el catolicismo, escuchó el evangelio a través de su hermano menor y depositó su fe en Cristo. Ese mismo año, comenzó su formación teológica, fue bautizado y sintió el llamado de Dios al ministerio pastoral.

Veintisiete años después, esa vocación lo ha llevado a una nueva responsabilidad: servir como presidente de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera (ACyM) en Cuba.

Armando fue elegido para un mandato de cuatro años, de 2026 a 2030, durante la asamblea nacional celebrada del 7 al 10 de julio de 2026. Su elección se produce tras muchos años de ministerio en la plantación de iglesias, el evangelismo, el liderazgo regional, el servicio pastoral y la formación teológica. Desde 2023, se desempeña como capellán en el seminario teológico nacional.

Armando nació el 8 de agosto de 1968 en una zona rural de la provincia de Sancti Spíritus, en el centro de Cuba. Vivió allí hasta los 12 años, cuando sus padres trasladaron a la familia a otra comunidad rural de la misma provincia. A los 18 años, completó su formación académica y se graduó como técnico agrícola de nivel medio.

Creció con doce hermanos en un hogar con recursos económicos y educativos limitados.

La fe cristiana llegó a la familia de Armando a través de su hermano menor en 1998. Al año siguiente, según cuenta Armando, aceptó a Cristo. El 5 de junio de 1999, mientras asistía a su primer curso en el instituto teológico, fue bautizado. Esa misma tarde, afirma, sintió un llamado claro al ministerio pastoral.

“Ingresé en nuestro instituto teológico ese mismo año debido a mi vocación y a la necesidad de preparar a nuevos obreros para nuestro ministerio emergente”, dijo.

Su formación teológica continuó durante los años siguientes. Se graduó con una licenciatura en teología en 2003 y obtuvo su título de licenciado en 2008. En diciembre de 2002, fue ordenado pastor de la iglesia donde había encontrado la fe y de la comunidad donde había vivido desde los 12 años.

En 2008, Armando fue llamado a plantar una iglesia en Sancti Spíritus, la capital de la provincia. Un año después, se unió al equipo de liderazgo regional responsable del evangelismo y la plantación de iglesias.

En 2012, asumió la dirección del departamento nacional de evangelismo y plantación de iglesias, cargo que desempeñó hasta 2016. Posteriormente, se trasladó al oriente cubano para asesorar a las iglesias emergentes de esa región. Su ministerio contribuyó a la plantación de una nueva iglesia en Bayamo y al desarrollo de una sede regional.

En 2020, tras una transición de liderazgo previa, Armando fue nombrado vicepresidente. Ocupó ese cargo hasta 2022. Al año siguiente, se unió al equipo del seminario nacional como capellán.

Ahora, tras años de servicio en diferentes regiones y áreas de la iglesia nacional, se le ha confiado la dirección de la Alianza en Cuba.

El Desarrollo de la Alianza en Cuba

Armando asume esta responsabilidad dentro de una iglesia de la Alianza que se ha expandido por toda la isla durante las últimas tres décadas.

La Alianza Cristiana y Misionera en Cuba se inició en 1995 gracias al ministerio de dos pastores dominicos radicados en Nueva York. Iglesias de la Alianza de Chile, Perú y Colombia se unieron en 1996. El apoyo de Canadá comenzó en 1999 y se formalizó en el año 2000.

Cuba se convirtió en miembro oficial de la Confraternidad Latinoamericana Aliancista (CLA) en 2012 y se unió a la Confraternidad Mundial de la Alianza (AWF) en 2016.

Según las estadísticas de 2024, la Alianza en Cuba cuenta con aproximadamente 6.000 miembros, 63 iglesias, 35 ministros ordenados y dos misioneros. Un importante período de desarrollo organizativo comenzó en 2011, cuando la Alianza Cubana clarificó su visión y dirección ministerial.

Esta historia proporciona el contexto para la responsabilidad que ahora recae sobre Armando. Su prioridad no es simplemente administrar la iglesia nacional, sino fortalecer las congregaciones locales mediante el evangelismo y el discipulado.

“Nuestro deseo como junta directiva nacional es ver un gran despertar de la evangelización y el discipulado en cada iglesia que forma parte de nuestra obra nacional”, dijo Armando. “De esta manera, nuestras iglesias podrán fortalecerse y multiplicarse”.

Su visión también se extiende más allá de Cuba. Durante su mandato de cuatro años, espera que la iglesia comience a capacitar a parejas jóvenes para misiones transculturales y, tal vez, envíe a una de esas parejas al campo misionero antes de que finalice su mandato.

Un Llamado Compartido

Para Armando, el liderazgo es también algo profundamente personal.

Él y su esposa, Miriam María García Bernal, se casaron en 2003 y han compartido 23 años de matrimonio. Miriam tenía dos hijas antes de su conversión, y Armando acogió con los brazos abiertos a su familia. Ahora tienen cuatro nietos.

Al comenzar esta nueva etapa de su ministerio, Armando pide a la familia global de la Alianza que ore por él y por Miriam mientras buscan cumplir con el llamado que Dios les ha dado.

También pide oraciones por la salud de su esposa; para que sus hijas y nietos permanezcan firmes en su fe; por los pastores y obreros que enfrentan las dificultades que afectan a Cuba; y para que cada iglesia de la Alianza en el país desarrolle una visión clara de crecimiento y multiplicación.

El próximo capítulo se escribirá cuando Armando y la Alianza Cubana busquen fortalecer las iglesias, hacer discípulos y preparar a una nueva generación para llevar el evangelio más allá de sus propias comunidades.

Por: Armando Duardo y Eunice Ron Mateo
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