Líderes de la Alianza Reflexionan Sobre su ADN Espiritual en un Seminario de Formación en Francia

Noticias relacionadas

De las Semillas del Sacrificio a una Familia Global: Celebrando 50 Años de la Confraternidad Mundial de la Alianza

Las Iglesias de la Alianza en África se Unen para Impulsar la Misión y Fortalecer el Liderazgo

Conoce a Lal Ro Puia, el Nuevo Presidente de la Alianza de Myanmar

Conoce a Jorge Álvarez, el Nuevo Presidente de la Alianza de España
En un paso significativo hacia el fomento de la unidad y un entendimiento teológico más profundo entre las iglesias de la Alianza en Francia, más de 30 líderes de todo el país y de la vecina España se reunieron en Toulouse para asistir a un seminario formativo sobre el ADN de la Alianza.
A diferencia de muchas regiones de la Alianza en todo el mundo, Francia no cuenta con una institución dedicada a la formación teológica de sus pastores y líderes. Muchos de los que sirven en el ministerio proceden de diversas formaciones teológicas. Este seminario de formación, organizado en colaboración con la Confraternidad Mundial de la Alianza (AWF), su Comisión Internacional de Educación Teológica (ICTE) y la ACyM de Francia, tenía como objetivo reforzar la comprensión de la identidad y la teología de la Alianza por parte de los participantes.
Un equipo de entusiastas voluntarios hizo que los participantes se sintieran como en casa, facilitando un ambiente de aprendizaje acogedor y dinámico. Se expresó gratitud a la AWF por su apoyo intencionado al contexto francés y a la Iglesia Internacional de Toulouse por hospedar amablemente el evento.
El seminario se centró en el redescubrimiento del legado espiritual del fundador de la Alianza, Albert Benjamin Simpson. El seminario contó con dos conferencistas principales: El Dr. Peter Laughlin, presidente del ICTE de AWF, de Australia, y el Dr. Walter Pérez, miembro de la Junta Directiva del ICTE y de la Facultad Teológica Latinoamericana (FATELA), de Argentina. Ambos aportaron profundidad y pasión a sus presentaciones, suscitando enriquecedoras conversaciones en torno a mesas compartidas.
El Dr. Laughlin destacó cuatro momentos clave en la vida de A. B. Simpson: su conversión personal, su búsqueda de la santificación, su visión misionera y su experiencia personal de sanidad divina. Estos elementos siguen siendo fundamentales para la identidad de la Alianza en la actualidad.
El seminario también hizo hincapié en tres pilares de la teología de la Alianza que a menudo se infravaloran en la vida eclesiástica contemporánea:
- Una Vida Profunda en Cristo: Un llamado a la santificación continua y a la profundidad espiritual.
- Cristo, Nuestro Sanador: Confianza en el poder de Jesús para restaurar todas las áreas de la vida.
- Cristo Rey que Viene: Compromiso de proclamar el amor de Cristo hasta que vuelva.
No se trata de meras declaraciones doctrinales, se recordó a los participantes, sino de una forma de vida. La AWF invita a los creyentes a un viaje lleno de vida, guiado por el Espíritu, que desafía la comodidad y se empeña en la misión.
“Durante mucho tiempo he creído que los inicios de la Alianza Cristiana y Misionera fueron el producto de un momento histórico único y del extraordinario carácter de A. B. Simpson”, dijo el Dr. Pérez. “Defendió una visión inquebrantable que dio forma a su vida, su ministerio y el futuro del movimiento: el mundo era el desafío, y había que alcanzarlo anticipando el regreso del Señor”.
Con una espiritualidad centrada en Cristo y unas enseñanzas innovadoras sobre el Espíritu Santo, que produce santidad y servicio, Simpson sentó las bases de lo que se convirtió en un movimiento misionero mundial. Se plantaron iglesias, se fundaron seminarios y surgieron generaciones de pastores y misioneros en un país tras otro.
“Para mí”, dijo el Rev. Olivier LO, presidente de la ACyM de Francia, “la Alianza es un movimiento evangélico misionero centrado en Jesucristo. Nos invita a vivir su salvación con autenticidad y a experimentar una profunda transformación. Más que una denominación o un mensaje, es una forma de vida comprometida. La Alianza, centrada en Jesús, comprometida con el mundo. Pero, por encima de todo, lo que definía a Simpson era su pasión por el Señor, una pasión que encendía su vida. Sin ese deseo ardiente por la expansión del evangelio, la misión no puede perdurar”.
Más que una actualización teológica, el seminario sirvió como un llamado comunitario a la acción: vivir la identidad de la Alianza como una familia en misión, unida en Cristo e impulsada por el anhelo compartido de llevar su esperanza al mundo.
Como resumió uno de los asistentes: “El ADN de la Alianza no es sólo lo que creemos: es lo que somos, juntos, en Cristo”.